SUPERFICIE OCULAR

Nuevos tratamientos para el ojo seco

La mayoría de los ojos secos se deben más por una alteración en la calidad de la lágrima que en la cantidad de la misma. La lágrima posee principalmente 3 capas. Una capa de mucina (proteica) en contacto con la superficie corneal, la capa del medio y más abundante de agua, y la capa externa de LIPIDOS.

Capas de film lagrimal

Figura 1. Capas de film lagrimal


La disfunción de las glándulas de meibomio es la principal patología que altera la calidad de la lágrima por una alteración en la capa de lípidos. El margen del parpado tiene varios orificios diminutos que segregan aceite. Este se genera en las glándulas de Meibomio que son glándulas sebáceas que se encuentran en el interior del parpado. Tenemos 50 glándulas en el parpado superior y 25 glándulas en el parpado inferior. Este aceite es unos de los componentes fundamentales de la lágrima, ya que por su efecto lubricante disminuye la fricción entre el parpado y la córnea, y disminuye la evaporación del film lagrimal. Por eso los ojos secos donde está afectada esta capa se denominan ojo seco EVAPORATIVOS.

Conferencia Disfunción Glándulas Meibomio presentado en la Sociedad Argentina de Superficie Ocular(SASO)

Ojo Seco Gráfico

El 80% de los ojos secos se deben a una alteración en la capa lipídica de la lagrimal, generando una excesiva evaporación de la misma.


El 80% de los ojos secos son producidos por alteraciones de la capa lipídica debido a obstrucciones de las bocas de las glándulas. Esto genera enrojecimiento y edema de parpado, aumento frecuencia parpadeo, sensación de cuerpo extraño y visión fluctuante entre parpadeos. Los paciente con esta patología deben entender que es una patología crónica y el tratamiento es de por vida.

Para establecer qué tipo de ojo seco padecen los pacientes se deben hacer un examen exhaustivo de la lágrima y superficie ocular bajo lámpara de hendidura. Es importante descartar las patologías que enmascaran el ojo seco, o sea que parecen ojo seco pero en realidad son otra patología. Existen varias enfermedades sistémicas inmunológicas que debutan como primer síntoma como ojo seco, por eso es importante pedir estudios de sangre para descartarlas. Con respecto a los estudios oftalmológicos se deben medir la cantidad de lagrima que producen, la calidad de las diferentes capas de la lagrima, realizar cultivos de secreciones conjuntivales, examen microscópico de pestañas, y la Meibonografia infrarroja que es un estudio que permiten obtener imágenes en vivo de las glándulas de meibomio y de esta manera evaluar si existe atrofia y bloqueos en las mismas.

Borde Palpebral

Foto infrarroja de las glándulas de meibomio del parpado superior. FOTO B Foto del borde palpebral donde se visualizan los orificios de las glándulas de meibomio.


Para los ojos secos acuodeficientes se deben utilizar lágrimas artificiales sin conservantes o implantar TAPONES OCLUSION DEL PUNTO LAGRIMAL O PLUGS que ocluyen el drenaje normal de la lágrima y de esta manera aumenta el tiempo de permanencia de la propia lágrima y de las lágrimas externas. En casos severos se puede utilizar tratamiento REGENERATIVOS de la superficie ocular como lágrimas de PLASMA RICO EN PLAQUETAS que se realizan de la propia sangre del paciente:

La principal causa de la disfunción de las glándulas de meibomo es la obstrucción de los orificios de estas glándulas, que se produce por coágulos lipídicos o membranas fibrosas que cubren los orificios de drenaje. Esto genera un sobre crecimiento de las bacterias dentro de las glándulas y en las bases de las pestañas. Estas bacterias generan exotoxinas que generan inflamación en el parpado y en la superficie ocular. Como esta es una patología crónica, las bacterias con el paso de los años generan un escudo que las protege de los antibióticos denominado BIOFILM.

El tratamiento de esta patología consiste en la REFUNCIONALIZACION DE LAS GLANDULAS DE MEIBOMIO. Para esto existen 2 pilares en el tratamiento desbloquear las glándulas y tratar el sobrecrecimiento bacteriano.

Para desbloquear las glándulas en los casos que sean por coágulos lipídicos se puede utilizar CALOR para estos se derritan. Existen máscaras y dispositivos que se utilizan en los consultorios oftalmológicos que dan calor en forma constante que derriten y fragmentan estos coágulos. En el caso que exista una membrana que obstruya estas glándulas se deben desbloquear realizando una exfoliación el borde de las mismas o en casos más severos canalizándolas en forma endoscópica.

El SOBRECRECIMIENTO BACTERIANO se debe tratar en principio con una buena higiene palpebral. Al igual como todos los días nos lavamos los dientes, todos los días se debe realizar una limpieza del borde de las pestañas con productos diseñados para esto. Pero a pesar de esto 1 o 2 veces por año vamos al dentista para sacar la placa bacteriana que se junta entre los dientes que no se puede remover con cepillados común. Los paciente con blefaritis generan una placa bacteriana en el borde del parpado que se debe remover con una higiene más profunda mediante procedimientos que genera un peeling del borde palpebral removiendo los detritus celulares y la placa bacteriana adherida profundamente a la base de las pestañas.

Montaje Secreciones

Foto de paciente con blefaritis severa donde se visualiza la placa bacteriana alrededor de las pestañas.


Uno de los tratamientos más moderno que actúa en estos dos pilares es el BLEPHEX que es un microtorno que gira a 2000RPM, que genera un microexfoliacion de los orificios glandulares desbloqueando las glándulas obstruidas con detritus celulares o membranas, y a su vez remueve la placa bacteriana y biofilm del borde del parpados y las pestañas. Este es un procedimiento que se realiza en el consultorio médico con gotas de anestesia y que dura 20 minutos.

Blephex

Microtorno Blephex


Montaje Blephex pre y post

Foto de pacientes Pre y Post microexfoliación las de la izquierda muestra la placa bacteriana en las pestañas, las de la derecha el resultado post microexfoliación.


Los pacientes con ojo seco evaporativo deben comprender que es una patología crónica, es decir, de por vida, y que la base del tratamiento es el calor y la higiene palpebral.